Este suspiro es para ti, porque no te tengo y porque lo anhelo demasiado
Porque me deshago cuando te veo y porque quisiera robarte no sólo un beso o un abrazo
Sino todo tu amor, el latir de tu corazón y todos tus suspiros
Hace unos días, las personas que conviven conmigo diariamente me habían visto cacheteando las banquetas por cierto individuo. Me encontraba en un constante sube/baja que dependía de las actitudes de ese hombre hacia mi. Traté de pensar que si pensaba que yo era demasiado para el, el sentimiento iba a pasar; si tal vez me veía con alguien más los celos le comerían las entrañas, etc… hasta que este fin de semana decidí que era suficiente.
Muchos pensarán que me propuse las típicas frases que tod@s conocemos como “Te voy a olvidar, palabra de honor” o un “estás en mi lista de promesas a olvidar”; pues no, sino mi nuevo plan de ataque es todo lo contrario. Decidí que el enamorarse de alguien y sentir ese hueco en el estómago no debe depender de la otra persona, sino de todo lo bueno que trae consigo esa acción (en tu persona, ánimo, físico y demás).
Así que bastaron las canciones más deprimentes de Miguel Bosé, Mazy Star y Mecano, para aguzar de nuevo mi lápiz y escribir los primeros versos de amor, después de un silencio sepulcral en el que ha vivido mi creatividad y mis musas.
Todo resumido en las siguientes tres razones para que simplemente te permitas sentir el enamoramiento:
- Está comprobado que el enamoramiento actúa en tu cerebro secretando hormonas que te hacen sentir feliz y pleno, así que ¿por qué no aprovecharlas para decidirte a hacer ejercicio, escribir o lograr tus proyectos que arrumbas a cada rato?
- Inconscientemente aprovechas para fijarte más en tu físico y acicalarte más, ¡¡¡¡¡todo sea por la causa!!!! Si no sale con el prospecto en mente, posiblemente puedas ampliar tus posibilidades y el amor toque la puerta con alguien más.
- La vida es corta, y si ahora que estás en tu segunda década de existencia, te detienes a hacer, decir o sentir lo que tú quieras, ¿en qué momento lo podrás hacer? Llegarás a tus cuarenta cargando miles de “yo hubiera”…
Pero, después de dejarte sentir, puede haber dos opciones: le declaras todos tus sentimientos al susodicho o lo callas; y a su vez puedes ser correspondida o no, puede valer la pena decirlo o tal vez no… Lo importante es lo que sientas, reconocerlo y vivirlo. Sólo adéntrate a tus sentimientos, disfruta que eres capaz de emocionarte y ponerte nerviosa. Además, ¿cuántas obras maestras no fueron realizadas bajo ese efecto? Escribe, pinta, decora, ríe, pasea…
Las posibilidades son muchas, y si en algún momento te bajan de tu nube diciéndote frases tan horribles como “Ya fue”, “Si pudieras cambiar tu forma de ser, todo sería diferente” o “Tú no me gustas”, pues alégrate porque no era para ti o simplemente no iba a valorar lo que traes dentro; y obvio no se trata de estar de "vieja arrastrada".Puede que empiece un nuevo ciclo emocional, que de igual manera te haga crear, sentir o hacer otras cosas.
Atte. Ana Sofía Sozinha, la enamorada del amor




